Bricolaje fácil para ahorrar efectivo en facturas de servicios públicos

Si temes tu factura de energía todos los meses porque te sientes sorprendido cada vez que miras el total, es hora de hacer algunos cambios fáciles de bricolaje en tu hogar. Con solo unos pocos pasos simples, puede comenzar a ahorrar efectivo en sus facturas de servicios públicos y reducir en gran medida sus costos de energía. Nunca más tendremos que tener miedo al buzón.

Revise su flujo de aire

Haga un recorrido por su casa y revise todas las ventilaciones. Desea que estén abiertos para cada habitación que tengan la máxima cantidad de aire caliente o frío. Cerrar los respiraderos solo hará que su aire acondicionado u horno trabaje mucho más. Además, revise los filtros de su horno y aire acondicionado. Reemplazar los filtros una vez al mes es un costo pequeño que equivale a grandes ahorros en sus facturas de energía. Los filtros sucios y obstruidos restringen el flujo de aire que en última instancia aumentará su factura.

Verifique su aislamiento del ático

El calor puede salir o entrar a su casa a través del ático, así que asegúrese de que esté bien aislado. Casi cualquier cosa puede funcionar como aislamiento, incluido el periódico viejo, pero su mejor opción es la espuma aislante. Mientras lo hace, verifique también el aislamiento en su espacio de rastreo o sótano.

Cambia tu forma de lavar la ropa

¿Lavas tu ropa en agua caliente? Si detiene ese hábito en este momento, notará un cambio de inmediato en sus facturas. Calentar el agua representa aproximadamente el 90 por ciento del consumo total de energía de su lavadora. Además, cuando seque su ropa, no llene la secadora a plena capacidad. Deje aproximadamente un cuarto del espacio en la secadora vacío para asegurarse de que haya suficiente espacio para que el aire caliente fluya alrededor de su ropa.

Use bien sus electrodomésticos de cocina

Tampoco quieres llenar completamente tu refrigerador. Es fácil olvidarse del refrigerador hasta que necesite comer algo, pero siempre está encendido y siempre usa energía. Reduzca el costo de la energía que consume dejando cerca de un tercio de la nevera vacía. Asegúrese de que haya espacio entre los artículos y que sus estantes y cajones no estén demasiado llenos para que su refrigerador no tenga que trabajar más para mantener todo fresco. Mientras lo hace, deje que su lavavajillas se seque al aire en lugar de secarse con calor. Esperar una o dos horas más para qué secuela los platos es un pequeño precio a pagar por los grandes ahorros en las facturas de energía que seguirán más adelante.

Busque fugas

Revise su caja eléctrica, la ventilación de su secadora y cualquier otra abertura que conduzca al exterior y reemplace el aislamiento alrededor de estos lugares vulnerables. Sellar pequeñas fugas harán una gran diferencia. La espuma en aerosol o la masilla deben ser mayores para sellar la mayoría de las pequeñas fugas de aire. Verifique también cualquier conducto en su hogar y selle todas las áreas que puedan tener lugar que se formen fugas.

Pinta tu techo

Este puede ser un trabajo de bricolaje bastante extenso, pero el resultado valdrá la pena. Pintar el techo de blanco podría ahorrarle un 20 por ciento en costos de energía, y eso es enorme. Las casas que tienen un techo blanco desvían la luz del sol, lo que mantendrá la casa mucho más fresca en climas cálidas.

Revise sus puertas

Mire debajo de cualquier puerta que conduzca al exterior, incluido el garaje o el área del sótano. Haga su cheque en un día brillante y soleado. Si puede ver la luz debajo de la puerta, está perdiendo calor valioso (¡o aire acondicionado!). Si la luz puede pasar, también puede pasar el aire. Reemplace su umbral para solucionar este problema permanentemente. Como solución temporal, siempre puede colocar una toalla enrollada a lo largo de la grieta debajo de la puerta para que actúe como un amortiguador.

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