Cómo arreglar una mecedora chirriante

Debido a que una mecedora chirriante suele ser una señal de que algo está mal, tener la capacidad de arreglarlo es beneficioso no solo para deshacerse del molesto sonido, sino también para evitar que el problema empeore. Siguiendo unos sencillos pasos, puede asegurarse de que su mecedora y su hogar permanezcan libres de chirridos.

Paso 1 – Examinar la silla

Para solucionar el problema, es importante examinar la mecedora correctamente para determinar la ubicación precisa del chirrido. Probablemente habrás notado que la silla no hace ruido si está parada, incluso si alguien está sentada en ella. Esto se debe al hecho de que el chirrido proviene de partes que se frotan juntas, lo que solo vendrá con el movimiento. Para inspeccionar la silla correctamente, haga que alguien se siente en la silla y la balancee mientras señala exactamente de dónde proviene el chirrido. Tenga cuidado de mantener sus dedos libres del balancín. Verifique los puntales horizontales, así como los tacos principales de la silla. Tome nota de si la silla está en una posición determinada cuando se escucha el chirrido o si ocurre cuando la silla se balancea hacia adelante o hacia atrás.

Paso 2 – Apriete

Cuando encuentre que partes sueltas de la mecedora se han soltado, primero solucione estos problemas. Dé la vuelta a la silla para acceder a los accesorios y accesorios correctamente. En el punto donde las clavijas encajan en el balancín o los puntales encajan en la clavija, aplique un poco de pegamento para madera que se expandirá para solucionar el problema si la madera está desgastada o la clavija está suelta. Limpie rápidamente cualquier exceso que quede para asegurarse de no dejar marcas antiestéticas.

Verifique los sujetadores que mantienen unida la silla y apriete los que se hayan soltado. Si no parecen estar flojos, rocíe un poco de aerosol lubricante sobre ellos y sobre cualquier otro componente metálico.

Paso 3 – Verifique la madera

Si parece que no hay razón para el chirrido, verifique si hay alguna expansión de la madera misma. Este problema puede haberse presentado por un chirrido que surgió cuando la mecedora estaba en una posición determinada cuando se estaba probando. Si este es el caso, rocíe una pequeña cantidad de aceite de cocina sobre el área correspondiente y frótela con un paño. Siéntese en la silla y muévala varias veces para verificar si esto ha solucionado el problema. Si no, repita el proceso hasta que ya no escuche el chirrido.

Verifique las partes de la mecedora que rodean los sujetadores para asegurarse de que la madera no se dañe ni se parta. Donde esto haya ocurrido, use un poco de pegamento para madera en el área dañada. Asegúrese de sujetar la madera partida mientras se seca.

Una vez que la madera esté seca y / o los sujetadores estén apretados, pruebe la silla meciéndola varias veces (todavía puede chirriar inicialmente). Repita el proceso relevante si el chirrido persiste.

Deja un comentario