Cómo hacer una cuña de tope de puerta

Una cuña de tope de puerta hecha en casa es una manera rápida y fácil de mantener las puertas abiertas para la brisa fresca del verano, aliviar la congestión del tráfico peatonal en habitaciones concurridas o simplemente agregar un toque diferente a un espacio de vida. Todo lo que necesitará es un pequeño bloque de madera (un espárrago de 2 por 4 de 6 pulgadas de longitud funciona perfectamente), una sierra, papel de lija (preferiblemente grano medio, P60 o P80, pero casi cualquier tipo será suficiente), y pinta o mancha si quieres darle un acabado más profesional.

La idea de la cuña surge de lo que se conoce como «mecánica simple»: esencialmente estás traduciendo la fuerza lateral que obliga a la puerta a cerrarse en fuerza vertical, que «abre la puerta». La física puede sonar complicada, ¡pero hacer una es muy fácil!

El primer paso es cortar su pieza de madera en diagonal a lo largo del lado más ancho del 2 por 4, para formar la forma de cuña. Ya sea que use una herramienta eléctrica o una sierra de mano, tenga cuidado de que la madera esté firmemente asegurada a un banco u otra superficie de trabajo, ya que desplazarse o deslizarse puede ser peligroso durante el proceso de corte, particularmente con piezas de madera más pequeñas. Una vez que tenga su forma de cuña, el siguiente paso es lijar todos los bordes y lados, particularmente el borde que creó con su corte nuevo. Asegúrese de que todas las esquinas estén redondeadas hacia abajo para evitar astillas en las manos o rasguños en el piso.

Si no está buscando un acabado decorativo, ¡ya está! Sin embargo, para darle a su cuña un toque de pulido, puede pintar o manchar su cuña después de lijar. Solo asegúrese de dejar que la mancha o la pintura se sequen, siguiendo las instrucciones del fabricante, para evitar manchas en su piso o puerta.

Deja un comentario