Cómo limpiar una chimenea

A medida que la temperatura exterior desciende y el aire se enfría, los propietarios comienzan a encender fuegos cálidos, pero para disfrutar de la comodidad de un fuego acogedor, es importante verificar que su chimenea esté limpia antes de encender su primera pieza de leña.

Paso 1 – Decide si necesitas limpiar

Decide si tu chimenea necesita limpieza. Su chimenea debe limpiarse y mantenerse anualmente. Si usa su chimenea con frecuencia, también debe limpiar la chimenea con frecuencia.

Paso 2: inspeccione su chimenea

Use una linterna para verificar visualmente el humo de su chimenea. Asegúrate de que la luz sea lo suficientemente brillante como para revisar la chimenea lo más lejos posible. Verifique si hay signos de que un animal haya establecido su residencia en su chimenea. Si es necesario, comuníquese con una organización de rescate de animales para ayudarlo a sacar al animal del espacio. Raspe cualquier exceso de restos de creosota con una espátula. Si los escombros tienen más de 1/8 de pulgada de grosor, plano limpiar toda la chimenea.

Paso 3 – Mide tu chimenea

Determine la altura de su chimenea. Necesitará herramientas de limpieza que lleguen a todas las áreas de su chimenea. Utilice una cinta métrica para determinar las dimensiones del espacio de su chimenea. Si es más fácil estimar la medida, agregue una cantidad adicional a su cálculo para tener la cantidad correcta de cuerda para alcanzar en todo momento. La mayoría de las chimeneas son redondas o cuadradas y tienen seis o ocho pulgadas de largo.

Paso 4: organice su equipo

Póngase su ropa vieja y cúbrase el cabello con una capucha o gorra. Considere usar guantes de trabajo para evitar que sus manos se ensucien. Póngase en contacto con la máscara antipolvo y las gafas protectoras para proteger los ojos y la boca del hollín y la suciedad.

Paso 5 – Prepara la habitación

Coloque su paño en el piso frente a su chimenea para que se extienda hacia afuera en su espacio habitable. Colocamos otros paños sobre los muebles que están en la habitación. Elimina las alfombras que hay en el espacio.

Paso 6 – Retirar el amortiguador

Utilice su linterna para ubicar el amortiguador dentro de la chimenea. Tome su cepillo de alambre y frótelo alrededor del amortiguador para aflojarlo. Retirar el amortiguador y colóquelo sobre su paño de caída. Al quitar el amortiguador, podrá limpiar la chimenea sin que nada se interponga en su cepillo.

Paso 7 – Limpie la sección superior primero

Conecte la varilla de extensión al cepillo de limpieza. Empuje el cepillo extendido hacia la chimenea. Frote la chimenea, moviendo el cepillo hacia arriba y hacia abajo. Si es necesario, conecte una segunda varilla de extensión a la primera. Continúa frotando las paredes de la chimenea hasta que todo el interior esté completo. Extraiga el cepillo de extensión desde el interior del conducto. Desmonta las varillas. Deja todas las piezas sobre la tela de caída.

Paso 8 – Limpie la sección inferior a continuación

Una vez que la sección superior de su chimenea está limpia, comience a trabajar en la sección inferior. Use su cepillo más pequeño para fregar las partes inferiores de las paredes interiores de la chimenea. Use la pala para palear los escombros en su contenedor de desechos de aluminio. Una cacerola de aluminio desechable funciona muy bien para recolectar los desechos.

Paso 9 – Limpia la chimenea al final

Ahora que toda la chimenea está limpia, puede terminar quitando los escombros de la chimenea. Usa tu escoba para barrer los escombros en el recogedor. Vacíe el recogedor en el recipiente de aluminio. Use la aspiradora de su taller para eliminar cualquier residuo restante más pequeño en las grietas. Vacíe la aspiradora en el contenedor de aluminio también. Vuelva a colocar el mango del regulador dentro del conducto de la chimenea. Para obtener más detalles sobre cómo limpiar la chimenea, visite nuestra guía .

Paso 10: deseche los residuos afectados

Si no está seguro de sus regulaciones locales con respecto a la eliminación de desechos de chimenea, comuníquese con la oficina del gobierno local. La creosota es una sustancia inflamable y nunca debe arrojarse a la basura donde pueda provocar un incendio.

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