Cómo quitar la lechada vieja de las baldosas de travertino usadas

Miembro de la familia de la piedra caliza, una baldosa de travertino tiene fama de ser una opción de piso duradero y estético. La lechada de baldosas de travertino generalmente se sella durante el proceso de instalación para garantizar su durabilidad y evitar que se ensucien. Esto hace que las líneas de lechada sean muy resistentes. Es por eso que eliminar la lechada vieja de las baldosas de travertino es un poco complicado. Las soluciones químicas comerciales de eliminación de lechada pueden ayudar a limpiar la lechada y aflojarla, pero no pueden desplazar la lechada endurecida y vieja, es decir, son más adecuadas para eliminar la lechada recién colocada. Estas soluciones químicas también pueden causar decoloración de las baldosas. Además, estos solventes contienen químicos tóxicos que son dañinos para el medio ambiente. A continuación se explica una forma ecológica y más efectiva de eliminar la lechada vieja.

Paso 1 – Preparación de la superficie del azulejo de travertino

Comience limpiando las baldosas de travertino. Una limpieza a fondo con agua tibia ayuda a humedecer y suavizar la lechada vieja hasta cierto punto. También puede usar un cepillo de cerdas suaves para frotar las líneas de lechada muy finas. Esto es crítico ya que las cuchillas del taladro no pueden acceder a las grietas muy pequeñas. El fregado asegura una mejor eliminación de la lechada en tal escenario.

Paso 2 – Debilitar la lechada vieja

Usando una sierra para lechada o una herramienta rotativa, cincela una ranura delgada dentro de la antigua línea de lechada. Es mejor comenzar a cincelar inmediatamente después de la limpieza, ya que la lechada humedecida es más fácil de penetrar. Una vez que se ha establecido una línea delgada a lo largo de la lechada, expanda con el raspador de lechada. El raspador es muy útil para extraer pequeñas secciones de la lechada vieja. Si alguna sección de la lechada vieja parece impermeable a este método, puede usar la combinación convencional de un martillo y un cincel para golpear y aflojar la lechada vieja.

Paso 3: perforar lechada vieja

Puede usar una herramienta Dremel o un taladro eléctrico para este paso. Sin embargo, un taladro eléctrico garantiza mejores resultados ya que sus cuchillas ofrecen una incisión más profunda en las viejas líneas de lechada. Cargue el taladro con el disco con borde de diamante. Coloque el borde del disco dentro de la ranura debilitada de la lechada vieja y encienda el taladro. La cuchilla giratoria excava de manera efectiva la lechada vieja. Lentamente, mueva el taladro hacia adelante, es decir, hacia el extremo opuesto de la loseta. Debe tener mucho cuidado al usar el taladro, ya que bajarlo demasiado puede dañar los bordes de las baldosas de travertino. Puede repetir la perforación hasta que la mayoría de las líneas de lechada se eliminen por completo.

Paso 4: acabado de las líneas de lechada perforada

Debe eliminar los restos sueltos y el polvo de la lechada de la línea de lechada perforada. Esto se hace mejor con una aspiradora de mano. Tenga en cuenta que entre las superficies de baldosas de travertino muy antiguas, todavía pueden verse depósitos minúsculos de lechada. Puede usar una cuchilla de afeitar para raspar estos trozos de lechada. Para asegurarse de que las baldosas de travertino estén preparadas adecuadamente para el rejuntado, limpie las líneas de lechada vacías con lana de acero.

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