Cómo quitar las placas para salpicaduras de azulejos de cerámica

Aprender a eliminar las placas para salpicaduras de azulejos de cerámica puede ayudarlo a ahorrar mucho tiempo y reducir la cantidad de daño dañado a las encimeras y la capa de roca detrás del fregadero. No requiere mucha habilidad, sino tomar algo de tiempo y paciencia. El mejor enfoque es comenzar en un área pequeña de su protector contra salpicaduras hasta que se haya convertido en un experto en el proceso. Una vez que se sienta cómodo con lo que está haciendo, puede pasar al resto de las fichas por turno.

Paso 1 – Prepara el azulejo

Comience el proceso limpiando todo el protector contra salpicaduras con una solución para limpiar azulejos. Aplique el limpiador con una esponja, déjelo reposar durante cuatro o cinco minutos y luego límpielo con una toalla. Es importante que la lechada y los azulejos estén completamente limpios, por lo tanto, use mucha solución y grasa para los accesorios si es necesario.

Esto puede parecer un proceso inútil para el mosaico que eliminará, pero hay dos muy buenas razones para limpiar el protector contra salpicaduras antes de que se desprenda. La primera es que la limpieza eliminará cualquier residuo de la lechada o las baldosas que podrían desalojar y causar lesiones o daños a la propiedad. Te sorprendería lo que puede venir volando de baldosas y lechada.

La otra razón es que es más fácil eliminar el mosaico de protector contra salpicaduras cuando se puede distinguir la lechada y el mosaico. Si no limpia el azulejo y tiene dificultades para encontrar dónde terminan las piezas de cerámica y comienza la lechada, podría dañar daños graves al intentar levantarlo.

Paso 2 – Limpiar la lechada

Póngase en contacto con su equipo de seguridad, como guantes de trabajo y gafas protectoras, y luego use una herramienta de eliminación de lechada para eliminar por completo la lechada entre las baldosas. Este es el paso que tomará más tiempo y desgastará más sus brazos y hombros, así que asegúrese de tomar descansos regulares mientras hace esto para reducir la posibilidad de lesiones o calambres.

Excave la herramienta de eliminación de lechada en la lechada y retírela lentamente. Si va demasiado rápido, puede resbalarse y lesionarse o dañar sus encimeras. Vaya con un ritmo lento y uniforme hasta que la lechada haya desaparecido por completo.

Paso 3 – Afloje el azulejo

El error más grande que cometen las personas cuando quitan un protector contra salpicaduras de baldosas de cerámica es saltar y tratar de sacar las baldosas. Sin embargo, existe un procedimiento que minimiza el daño a la lámina de roca y al mismo tiempo que elimina las pérdidas a un ritmo decente. Coloca una espátula detrás de la primera pérdida y dale un golpe final con un mazo de goma. No golpee la espátula con fuerza, y no mueva la espátula cuando la golpee. Una vez que haya aflojado el azulejo, puede seguir adelante.

Paso 4 – Retirar el azulejo

Coloca nuevamente la espátula debajo de la pérdida y retira la pérdida de la hoja de roca hasta que salga. Deseche los escombros y luego continúe con el siguiente, comenzando por aflojar nuevamente. Le tomará algunas fichas para dominar este método, pero una vez que lo domine, su ritmo se acelerará difícilmente y el trabajo se realizará en muy poco tiempo.

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