Cómo rejuntar azulejos de mosaico

Los azulejos de mosaico son una forma fantástica de agregar carácter y estilo al diseño de azulejos de su baño . Los mosaicos se componen de mosaicos más pequeños determinados en una variedad de patrones en hojas de 12 por 12 pulgadas. El tamaño de los mosaicos puede variar y todo el patrón se mantiene unido por un respaldo de malla.

El diseño único de los mosaicos produce muchas líneas de lechada, por lo que la lechada es un paso importante para lograr un aspecto final limpio. Afortunadamente, todo lo que necesita para un trabajo de lechada exitoso es agua limpia, una esponja limpia, una mano firme y mucha paciencia. Lo siguiente le proporcionará algunos pasos para hacer que todo el proceso sea lo más sencillo posible.

Paso 1 – Mezcle la lechada

Mezclar adecuadamente la lechada es un paso importante que a menudo se pasa por alto. Hay dos tipos de lechada: lijada y sin arena. La lechada lijada es más fuerte que la sin arena y se recomienda para pisos de baldosas. La lechada sin arena se usa problemas para paredes de azulejos, ya que manejan mucho menos estrés diario. Sin embargo, incluso si está utilizando el tipo correcto de lechada, es importante que su mezcla sea correcta. La lechada que tiene demasiada agua es difícil de controlar y trabaja en las líneas. La lechada sin suficiente agua se vuelve espesa y pastosa y se seca rápidamente, lo que dificulta su eliminación en caso de que cometa un error.

Asegúrese de no mezclar toda la lechada a la vez, ya que se secará en su balde. En cambio, mezcle porciones más pequeñas según el tamaño del área con la que está trabajando. Agregue la mezcla de lechada en un balde y mezcle gradualmente en agua hasta que tenga la consistencia de la masa de la torta. También puede mezclar la lechada a mano o usar un accesorio especial que se ajuste a la mayoría de los taladros.

Paso 2 – Coloca la lechada

Extender la lechada para mosaicos requiere un poco más de cuidado y atención que un piso tradicional. El diseño de estos mosaicos significa que hay numerosas líneas para rellenar, por lo que es importante distribuir la lechada de manera uniforme en toda la superficie.

Primero, saque una porción de la lechada con el flotador de goma. Gire el flotador en un ángulo de 45 grados y use el borde para extender la lechada sobre el azulejo. El material se puede trabajar en las líneas usando el borde del flotador. Cuando haya terminado, todo lo que debe quedar es una película delgada de residuos. Deje que la lechada repose durante unos 15 minutos antes de comenzar a limpiarla.

Paso 3 – Limpie el azulejo

Limpiar el mosaico requerirá un balde de agua limpia, una esponja para azulejos, una escobilla de goma y algunos guantes de látex. Llene el balde con agua limpia y sumerja la esponja en él, cuidando de escurrir el exceso de agua; la esponja debe estar húmeda, no empapada. Limpie con cuidado cada una de las líneas, asegurándose de que sean uniformes. Siempre cambie el lado de la esponja después de la primera toallita y enjuague toda la esponja después de la segunda toallita. Es importante recordar limpiar constantemente la esponja y el agua para lograr los mejores y más limpios resultados. Una vez que haya limpiado las líneas de lechada y haya eliminado el exceso de lechada, dé una vuelta a la superficie para eliminar la película de lechada.

Deja un comentario