Reparación de puertas correderas: el reemplazo de rodillos es fácil

Si su puerta corrediza se atasca o se abre de manera discordante, es posible que solo necesite reemplazar los rodillos. Una reparación de puerta corredera es mucho más barata que reemplazar toda la puerta. Este artículo le explicará lo que necesita para solucionarlo usted mismo.

Paso 1 – Retire la puerta

Lo primero que deberá hacer es quitar la puerta. Es mejor verificar que tenga suficiente espacio para hacer esto sin ajustar los rodillos . Simplemente levante un poco la puerta y vea cuánto espacio tendrá.

Mientras tenga la habitación, continúe y levante la puerta empujando hacia arriba y tirando de la parte inferior de la puerta. Si no tiene suficiente espacio, puede ajustar los rodillos ubicando los tornillos en la pista cerca de los rodillos. Solo atorníllelos en sentido antihorario hasta que tenga el espacio necesario.

Paso 2 – Encuentra el tipo de rodillo

Ahora que la puerta está fuera de la pista, puede ver qué estilo de rodillo tiene. Dependiendo del tipo de rodillo, puede haber algunas formas de eliminarlos. Por lo general, encontrará un tornillo de montaje ubicado cerca del mecanismo de resorte. Si el tornillo no está allí, verifique justo encima de los tornillos utilizados para ajustar los rodillos.

Algunas puertas tendrán un área ranurada donde se encuentra el tornillo. Algunas puertas usan solo un tornillo para ajustar y montar. Si este es el caso, solo necesita quitar el tornillo por completo.

Una vez que retire los tornillos de montaje, simplemente puede sacar los rodillos viejos con un alicate. Algunos de ellos pueden salir con un destornillador.

Ahora que tiene los rodillos, puede ir a su ferretería local para encontrar los mismos rodillos para reemplazarlos. Este es el método más fácil para que no tenga que hacer varios viajes más tarde si tiene los rodillos equivocados.

Paso 3 – Instalar nuevos rodillos

Instalará los nuevos rodillos justo cuando quitó los viejos. Recuerde que puede necesitar ajustar la altura del rodillo nuevamente. No agregue ningún lubricante a los rodillos. Esto no es necesario y solo atraerá la suciedad.

Paso 4 – Verifique la pista

Como ya tiene la puerta fuera de la pista, ahora es un buen momento para verificar el seguimiento en sí. Asegúrate de que sea uniforme. Si necesita arreglar o martillar parte de la pista (si es de metal), también puede hacerlo mientras la puerta está apagada.

Paso 5 – Cuelga la puerta

Ahora está listo para volver a colgar la puerta. Si necesita ajustar la altura del rodillo para dejar suficiente espacio para esto, simplemente use el mismo método que antes cuando quitó la puerta.

Deslice la puerta varias veces para asegurarse de que funciona correctamente.

Si la puerta todavía se está sacudiendo, saltando o pegándose, entonces es más que probable que la pista en sí misma deba ser reemplazada.

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